Acoso escolar e institucional extremeño

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lunes, 20 de octubre de 2014

Acoso escolar en la voz de los niños

 

acoso profesoradoMacías Becerril, Marcela Elizabeth
Moysén Chimal, Alejandra
Balcázar Nava, Patricia

Resumen

En la presente investigación se buscó identificar las conductas y actitudes vinculadas al acoso en las escuelas con ayuda de las experiencias compartidas con niños de educación primaria desde tres puntos de vista: el acosador, la víctima y el observador. Esta investigación se basa en un tipo de estudio cualitativo de corte exploratorio. La técnica utilizada fue el grupo focal, con 6 entrevistas grupales, siendo sus participantes 43 niños de primaria. Dicha técnica se aplicó para cada rol del acoso escolar, es decir: se armó un grupo de niños agresores, tres de victimas y uno de observadores, esto con el fin de analizar sus puntos de vista.

Los resultados fueron sobresalientes en el caso de los agresores, niños dominantes y grandes de tamaño, quienes tienen un pensamiento inocente –por así mencionarlo- de no tener idea que están ejerciendo daño, y los que sabían que hacían daño con sus conductas referían que merecían eso por el hecho de parárseles enfrente.

El grupo de las víctimas son pasivos, y quienes compartían sus experiencias pero nunca hicieron algo para evitar el daño que les hacían, refiriendo que creen merecerlo por ser diferentes o también por sus condiciones físicas.

Los observadores mencionan que han buscado ayuda de los profesores en el momento de los altercados, sin embargo, ellos terminan perdiendo puesto que los profesores los tachan de chismosos y provocadores de conflictos. En un resultado alarmante también se encontró que los profesores incrementan estas actitudes al colocarles apodos, hacerles burla e inclusive golpearlos.

Interpsiquis. Congreso Virtual de Psiquiatria.com

http://hdl.handle.net/10401/5993

domingo, 12 de octubre de 2014

El acoso escolar llega al Plan de Salud Mental

 

no bullyingPsiquiatras, psicólogos y padres de alumnos alaban la medida. «Son situaciones que producen un gran sufrimiento», recuerda la experta en psicología infantil Purificación Rípodas

El Principado plantea actuar con pediatras y docentes en la detección de este tipo de abusos

LAURA FONSECA

El acoso escolar ha llegado al nuevo Plan de Salud Mental. El documento en el que se recogen las líneas estratégicas de atención psiquiátrica para los próximos seis años (2014-2020) incluye por vez primera actuaciones destinadas a detectar de forma precoz este tipo de situaciones, cada vez más frecuentes en los colegios e institutos. La Consejería de Sanidad plantea actuar tanto en el ámbito sanitario como en el educativo, con medidas enfocadas a pediatras y docentes. A tenor de lo que refleja el Plan de Salud Mental, el acoso escolar constituye una preocupación sanitaria de relevancia, ya que aparece entre las primeras líneas a desarrollar sobre promoción de la salud psiquiátrica en niños y adolescentes.

Los expertos proponen dos intervenciones específicas. Una, con pediatría de Atención Primaria, formando a los profesionales en «la detección de signos y síntomas que puedan indicar situaciones de acoso escolar». La segunda acción está dirigida al propio sistema educativo, donde se habla de «introducir medidas específicas de vigilancia del acoso escolar, en colaboración con las autoridades educativas».

«Muchos colegios le restan importancia e intentan ocultarlo»

La inclusión del denominado 'bullying' en el Plan de Salud Mental ha sido muy bien recibida por psiquiatras, psicólogos y asociaciones de padres y madres de alumnos, quienes consideran que el acoso escolar ha ganado mayor visibilidad social en los últimos años. En Asturias, cuenta la psicóloga infantil Purificación Rípodas, quien fue directora del Instituto de la Infancia y la Adolescencia del Principado de 1999 a 2003 y que llevó la unidad de atención infanto-juvenil del HUCA de 2007 a 2011, existe un protocolo de actuación en los colegios para casos de hostigamiento entre alumnos. Se entiende por acoso escolar cuando de forma deliberada y continuada se produce una situación de maltrato verbal, psicológico o físico hacia un estudiante por parte de otro o de un grupo de alumnos que se comportan con él de forma cruel con el objetivo de someterle, intimidarle o amenazarle. El hostigamiento puede tener lugar dentro de las aulas, del recinto escolar y, desde hace algún tiempo, a través de las redes sociales, dando lugar al 'ciberacoso'.

Los protagonistas de los casos suelen ser niños y niñas en procesos de entrada en la adolescencia, siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas. No obstante, Rípodas señala que es difícil contar con un perfil más ajustado. Por las consultas de la unidad de salud mental infanto-juvenil de Mieres en la que trabaja como psicóloga infantil, asegura que «hemos visto casos con menores de todas las edades, desde niños hasta adolescentes». Y asegura que «no se trata de un motivo predominante de consulta, pero hasta aquí han llegado y llegan menores que han vivido o están viviendo este tipo de situaciones, que producen un gran sufrimiento». En el caso de esta unidad, que se ocupa también de la atención psiquiátrica de la cuenca del Nalón, «actuamos siempre de forma coordinada con el menor, los padres y el colegio», detalla.

El caso de Carla

Pero aunque exista un protocolo establecido, los colegios e institutos no siempre actúan con la celeridad y determinación necesaria. El caso de Carla, la alumna del Colegio Santo Ángel, de Gijón, es un claro ejemplo de ello. Su madre, Montserrat Magnien, está convencida de que su hija adolescente, de 14 años, se quitó la vida en abril de 2014 por el hostigamiento que sufría por parte de sus compañeras. El centro escolar había dado por cerrado el caso, pero la Fiscalía lo ha reabierto y expedientado a dos alumnas.

El acoso escolar es una situación que incomoda a los centros y muchos profesionales carecen de la formación necesaria para saber cómo afrontarlos con cierto éxito de garantía. Para intentar salvar estas carencias, Sanidad y Educación crearon en 2012 unos grupos de trabajo con expertos en salud mental infantil y educadores. En los mismos, se trata desde el acoso estudiantil hasta el abordaje de alumnos con dolencias mentales graves, hiperactividad y trastornos del ámbito autista.

Para el catedrático y jefe de Psiquiatría del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), Julio Bobes, la inclusión del acoso escolar en el nuevo plan de atención psiquiátrica es una decisión positiva, en gran medida producto de la Estrategia de Salud Mental de Helsinki de 2005, que recomienda seis líneas maestras para la prevención y promoción de la salud mental, en adultos y en menores. No obstante, no considera que se trate de «un problema de gran magnitud, pero sí que es necesario abordarlo y tenerlo presente».

Similar opinión mostró el que fuera director de la Unidad de Psiquiatría del Hospital de Jove, en Gijón: «Está bien hablar y plantear estrategias ante el acoso escolar». Víctor Aparicio considera «fundamental» hacer hincapié en la salud mental infanto-juvenil. Precisamente, en la unidad de hospitalización del HUCA, que él dirigió años atrás y que atiende a jóvenes de hasta 18 años, la demanda creció un 42%. En 2013 fueron ingresados 91 menores frente a los 52 de 2007. El aumento se debe, en gran medida, a que el pasado año se incorporó a la unidad una psiquiatra a tiempo completo, lo que «demuestra que hay demanda y necesidad de disponer de este tipo de consultas en Asturias».

Fuente:

http://www.elcomercio.es/

miércoles, 8 de octubre de 2014

ACOSO

 

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Pilar Enjamio

Redacción Diariodehuelva.es

La psicóloga Pilar Enjamio analiza cómo detectar los casos en los que se dé acoso escolar y cómo padres, profesores y menores deben enfrentarse a esta situación.

  • Ahora que va a comenzar el curso escolar es conveniente informar y, una vez más, prevenir aquello que pueda provocar problemas. El acoso escolar es maltrato psicológico ya sea en su vertiente verbal, física o en ambas. Suele darse en el aula y fundamentalmente en los recreos y patios, con cada vez más frecuencia, en las redes sociales, lo que se ha dado en llamar ciberacoso.

    Se produce sistemáticamente y repetidamente como una especie de abuso de poder ante la víctima, a la que emocionalmente se amedrenta y aniquila y se acentúa con el silencio, la indiferencia y la complicidad de otros compañeros, con una pretensión de aislarle socialmente y conseguir sus objetivos utilizando la técnica basada en los insultos, motes e imitaciones burlescas para hacer llorar o paralizar mentalmente a la víctima y que los demás lo vean como un ser débil y pusilánime. Incluso a veces se recurre a la manipulación, al etiquetarlo en hechos o afirmaciones que él no ha realizado ni ha dicho para así, de este modo, otros lo crean y se sumen al acoso.

    Así, se llega al gregarismo, con el gran poder que otorga la aprobación y la unión de sus secuaces. A la víctima de acoso se le coacciona y obliga a realizar acciones contra su voluntad amenazándole con la vida y con la integridad suya y de su familia, y no se escapa de todo ello la utilización de drogas y grabaciones .

    Aunque se descarte un trastorno mental es evidente que hay una psicopatología, una total incapacidad de empatía, de ponerse en el lugar del otro y de sentir ese sufrimiento que provoca. Es un acomplejado que carece de valores propios y de este modo capta la atención de los demás, que de ninguna otra forma podría captar.

    Recuerdo un caso de acoso escolar homofóbico con gran daño psicológico y físico por tener o aparentar una orientación sexual diferente y que a punto estuvo de costar el suicidio de una persona espléndida y creativa, pues al sufrimiento de sentirse en un cuerpo extraño se sumaba el desprecio, valga la redundancia, de un ser despreciable a ojos de otros.

    Otro caso con el que me topé fue el de Violeta (nombre supuesto) que empezaba a desarrollar enuresis, es decir falta de control de la micción, y apenas hablaba, pensaban era un proceso adaptativo al colegio hasta que apareció un día con un fuerte dolor de espalda y se negaba a quitarse la ropa. Enseguida se descubrieron los arañazos, rojeces y otras lesiones. Se denunció ante el colegio, pero no había pruebas, hasta que alguien venció el miedo y dijo que en gimnasia le habían obligado a hacer de caballo, bajar la cabeza y tres chicos se habían puesto encima de su espalda. Se tomó la mejor decisión ante la justicia, distinta según la clase social, y la niña cambió de colegio. Sin embargo, el trauma le llevó a una mayor lentitud en los estudios, aunque se eliminó el acoso.

    De nuevo, la labor conjunta e inseparable de colegios y medios de comunicación es imprescindible. Si alguien te acosa, no te avergüences ni te culpabilices, no guardes en secreto que te dañan, habla con tus padres y con el centro al unísono, evita lugares arriesgados y en los que no tengas salida, no estés solo. Eres tremendamente fuerte y piensa que todas las acciones malas que envíen contra ti rebotarán como un boomerang, mereces respeto y protección.

    Es imprescindible educar a los compañeros para que denuncien y no se callen si ven una situación de acoso, porque también te puede pasar a ti. En cuanto a los profesores es conveniente formar en la prevención y resolución de conflictos escolares. Así, el colegio debe vigilar los recreos y patios, y en una hoja de anotaciones apuntar las incidencias . Los padres también tienen una labor importante, y deben guardar los mensajes de ciberacoso para poder entregarlos a la policía. Es importante que los padres ayuden al menor a ampliar su círculo de amistades para que se sientan valorados y aumente de esta forma su autoestima, pues esto le ayudará a hacerse más fuerte en el colegio.

    Tan importantes como la historia y las matemáticas es el conocimiento de los problemas que afectan a los escolares, su prevención y la utilización de armas potentes cuando el problema se halla frente a frente, a fin de atajarlo. Con el conocimiento, la solución la tendremos en la mano.

  • Fuente: http://diariodehuelva.es/

  • viernes, 3 de octubre de 2014

    Demasiado acoso, demasiadas visitas

     

    Manuel Rodríguez G.

    da la caraHoy, este blog ha llegado a las 800.000 visitas tras casi tres años y medio de ser parido. Demasiadas visitas que se corresponden con demasiados casos de acoso. Como indicaba en alguna ocasión, ojalá estas visitas parasen aquí y en muchos otros sitios dedicados al bullying. Sería un excelente presagio o indicativo de que las cosas comienzan a hacerse bien y que las víctimas no engordarán esas altísimas cotas que llegan a alcanzar a un cuarto de la población estudiantil, aunque sólo salgan a la luz los casos más graves y vergonzosos, dada la actitud desidiosa, banal y oscurantista de los estamentos educativos para tapar tanta cínica realidad, consintiendo esta violencia en las aulas.

    Bastante tenemos ya con esta sociedad diezmada por el mensaje creciente de la competición y el logro a cualquier precio, usando cualquier medio, cualquier arma para llegar a un fin, una cima artificial de prestigio, de dominio, de fuerza bruta y de poder; sólo que ese supuesto estatus sólo está avalado por el miedo; ese que se recoge en muchos hogares donde la falta de valores, de autoestima natural y conceptos de cooperación, apoyo, solidaridad y empatía están fuera de juego y donde en no pocos lares es un indicativo que proyecta el joven hostigador fuera de él, pero víctima dentro de ese entorno familiar. Mientras tanto, se siguen macerando en demasiados colegios esa idea acomplejada de evitarse problemas escondiendo realidades demasiado dañinas, que hará odiar a no pocas víctimas ese entorno escolar, medrado y podrido en no pocas ocasiones. 

    Son palabras ya repetidas pero enquistadas por su vigencia actual: insisto y sigo convencido que hay que difundir y denunciar cualquier injusticia; más aún estas vergüenzas ajenas, donde entiendo hay que señalar muy directamente al sistema educativo, enquistado en un síndrome de negación y banalización generalizado y a menudo apoyado por otras instituciones afines que no tienen reparos en hacer piña cuando se les señala y denuncia esa actitud obscena, al no querer erradicar este mal en sus aulas y exportable a la sociedad de una etapa:la infanto –juvenil que es crucial en el devenir y futuro cercano de muchos jóvenes. Jóvenes que por sufrir esta violencia sordomuda, cobarde y humillante deja secuelas de por vida a víctimas y familiares cercanos. Es el único modo de erradicar estos males y descubrir y señalar a tanto miserable y cobarde…esos que se amparan en el anonimato de tantos y tantos espectadores silenciosos: muchas veces temerosos y pasivos complacientes, otras veces  activos cómplices buscando la aprobación del hostigador principal  o miserablemente queriéndose hacer un hueco en ese pseudoliderato cobarde y psicopatológico.

    Ayer, desgraciadamente me llegó la última narración de una familia hacia este estado de terror, donde cualquier arma de la intransigencia “educativa” puede ser usada de modo represivo, totalitario y mezquino para lograr sus propósitos; esto es, atacar a la familia cuando esta decide denunciar un proceso de acoso escolar hacia su vástago. Me lo creo y observo que, como en mi caso, el proceso de desgaste, desprestigio, bulos, rumores, aislamiento social y polución de hechos se repite en si mismo; todo ello con el apoyo de otros muchos estamentos. No puedo tampoco dejar de recordar a familias rotas y perseguidas cual cristianos en un circo romano (Mary Molina, Pepi, Esther y tantas otras; muchas de ellas anónimas) sólo que ese circo lo dirigen Césares autonómicos que siguen lavándose las manos y declinando sus responsabilidades en una horda  de centuriones que dicen llamarse ...

    bullying latino

    Saludos cordiales a la inmensa mayoría de quienes entráis con el convencimiento de que este rincón os pueda ayudar o asesorar en temas tan crudos y tristes como los expuestos. Saludos muy especiales para aquellas demasiadas víctimas de países latinoamericanos que desgraciadamente son líderes en este cáncer silencioso y cobarde, como México que representa mayoría con más de un 40% del total de las visitas (como los casos que se producen en ese país),  Perú con un 10%, casi los mismos que España (12%); Argentina y Colombia con un 8 y 7% respectivamente; Estados Unidos, Venezuela, Chile…

    Muchas visitas, demasiadas me temo, tantas como los casos que siguen repitiéndose y sufriendo demasiados niños y por ende sus familiares…Aunque cansado creo hay que seguir denunciando, al menos hasta que me prohíban, cierren o censuren el presente blog.

     

    Por el momento, como dice Ismael Serrano, habrá que pedirle a “Papá que nos cuente otra vez ese cuento tan bonito”. Y es que “las hostias siguen cayendo sobre quien habla de más”…

     

     

    jueves, 2 de octubre de 2014

    Acoso escolar vs Medios de Comunicación: ¿Qué me cuentas “T con T”?

     

    Manuel Rodríguez G.

    t con t 2Ayer me llevé la desagradable sorpresa de que, desgraciadamente, el tiempo, la actitud e integridad personales se valoran muy poco o nada, cuando no se desprecian. Invitado insistentemente a un programa televisivo de ámbito nacional “T con T” de TVE1 y tras una grabación por la mañana, nada se emitió por la tarde.

    Esa invitación en principio me pareció poco motivante, y así lo hice ver a la periodista que se puso en contacto conmigo, dadas mis experiencias pasadas en distintos medios de comunicación (consultar noticias relacionadas a pie de página ***): Fui censurado en Canal Extremadura en su día; me dejaron tirado en A3; otras engañado por ni siquiera tener la posibilidad de exponer el tema tratado a pesar de que se me prometió un tiempo prudencial en otras como “la Cuatro”; incluso tuve que aguantar algún comentario soez e impertinente de una tal Mariló Montero, de nuevo en TVE1, que lejos de informar y empatizar con las víctimas dudaba de mi papel como educador tras sacar a mi hija de los colegios presenciales, dado el proceso de acoso escolar sufrido y su cuadro ansioso depresivo, estrés postraumático e incluso autolisis involuntarias reactivas a sus graves vivencias en ellos.

    Sin embargo, como antes expresaba, la insistencia de la periodista de “T con T”, unido a que mi hija, tras enterarse de mi conversación, me decía que asistiese al programa para que la realidad se conociese (Acoso escolar e institucional en el caso particular de mi familia) me llevaron a aceptar ser entrevistado por la mañana para supuestamente emitirse un resumen por la tarde e incluso ser llamado para participar en el directo.

    Una entrevista imprevista, con apenas unas horas para argumentar adecuadamente lo que se expone supone prisas, pero también búsqueda de información que se me solicita, envío de documentación, recuerdos obligados de múltiples momentos vividos por mi hija en su calvario en las aulas, incluso dibujos, narraciones de hechos y audios que ponen a cualquier bien nacido los pelos de punta y constatan a la vez la impunidad, indecencia, cinismo y crueldad que a determinados pseudomaestros, policía política del régimen educativo y altos cargos institucionales extremeños les ha traído sin cuidado. Una ensalada entremezclada muy agriamente que me llevó a estar enviando documentos y referencias en la madrugada, el día anterior a esa cita periodística. Un gazpacho de prisas, evocaciones e incluso de desnudez de emociones ante esa invitación, que dieron lugar a un fastidioso y mal descanso nocturno. Un capítulo más de cómo actúan los denominados medios de comunicación, con el agravante en este caso incluso de ser una televisión pública. En cualquier caso un indicador del desprecio a la información y formación ciudadana – Se intentaba hablar del acoso escolar y todo lo referente a ello –

    Por supuesto debía ser más goloso e importante el “share”, la audiencia de otros apartados, la cuantificación a costa de minusvalorar el terrorismo socio-escolar que constituye el acoso escolar. Poco supongo se valoraban los muchos intentos de suicidio en este país, las aberraciones del Sistema Educativo por inacción, deber de socorro o auxilio a las víctimas de acoso escolar e incluso ataques a las familias que indefensas y en último lugar son obligadas a denunciar. Ataques cínicos y miserables para disfrazar esta dura realidad en absurdos y falaces absentismos escolares, hipotéticos maltratos intrafamiliares o desprotección de las víctimas; no por el estamento educativo sino “parece ser” por la dejadez e incapacidad familiares.

    Mientras, la Defensora del Profesorado, invitada en el programa, incómoda y extemporáneamente intentaba seducirnos “con notas escritas” sobre las reivindicaciones del profesorado y la necesidad de la autoridad de éste, intentando desviar la atención del tema: acoso escolar consentido y complaciente en multitud de casos hacia algunos profesores pero también y sobre todo a demasiados alumnos.

    (Consúltese: EFECTO BOOMERANG, LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SISTEMA EDUCATIVO )

    Muchos hubiésemos querido recordarle a esa Defensora del Profesorado que la autoridad se gana, no se concede, que quien debe ostentar esa autoridad debe ser merecedora de ella y no medrar e incluso prevaricar en no pocos casos con su poder administrándolo discriminada e interesadamente según consignas de direcciones escolares canalizadas no infrecuentemente por inspección, cuando se niegan tan graves hechos (flaco favor por cierto al Magisterio y a los maestros comprometidos con sus alumnos). Hechos como el de Jokin, hace ahora 10 años; o más recientes como el de Carla Díaz Magniem, la chica que se tiró por los acantilados en Gijón con tan sólo 14 años; el de Sarai Mondragón que con 13 años se vio obligada a ahorcarse; el de Mónica Jaramillo que con 15 años y como las anteriores no pudo más…. esas y muchas otras, como la chica que presumiblemente también iba a participar en el programa pero, al igual que en mi caso y en el de otro muy conocido en los medios, no tuvo la oportunidad de manifestar sus graves vivencias pese a ser invitada: intentos obligados de suicidio y el ataque mísero institucional hacia la familia para desacreditar y ocultar este cáncer psicológico y cobarde.

    Y es que en este santo país sigue siendo más interesante el show de algunas actualidades dudosamente provechosas o la receta de un cocinero que denunciar las secuelas e incluso suicidios inducidos de demasiadas víctimas; muchas de ellas, no lo olvidemos, en el mayor de los anonimatos por el temor a una política represiva y cercana a la “cosa nostra”.

    Para finalizar, independientemente de posibles problemas de distribución o planificación temporal del programa en cuestión, me parece impresentable, la actitud de los responsables del programa en cuestión, al no haber tenido la talla ética y profesional de haber sacado ni una nota de disculpas a quienes tanto nos insistieron para salir a escena y finalmente ser ninguneados. Al menos yo no las he recibido a fecha de hoy. Gracias en cambio a Araceli, a la que muchos incondicionales nos atrevemos a tutear por esa excepcional talla humana y profesional que nos viene regalando, lejos por cierto de este mundo caprichoso y de mercadeo relacionado con los Medios de Comunicación. Su apellido, por evidente, sobra para quienes sufrimos este terrorismo consentido y complacido.

    Os dejo con un vídeo donde se habla, como casi siempre, de un modo pasajero del acoso escolar, en forma de relleno para huecos entre programas “serios”. A pesar de la promesa telefónica que me hicieron para intervenir en el programa -dispondría de 12 o 13 minutos para exponer mi caso- y tras hacer unos 800 Kms. acompañado de un terrible dolor de muelas por cierto, sólo se me dio un escaso tercio. Ni siquiera un último minuto para resumir en breves líneas mis conclusiones. Era más importante sacar la receta del “maitre”…

    He de decir que “tuve suerte”: se me pagaron 110 € tras una oferta inicial de 80 para gastos de gasolina en coche propio y taxi en Madrid. Para el bocadillo de regreso no llegó…

     

     

    *** Noticias relacionadas:

    http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2010/03/censura-que-censura-bobadas.html

    http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2010/03/las-tijeras-de-la-censura-actual.html

    http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2010/03/caminante-no-hay-camino.html

    sábado, 27 de septiembre de 2014

    Reabren el caso de Carla Magniem, adolescente que se suicidó al sufrir acoso escolar.

     

    Carla Magniem"No queremos que ninguna familia sufra lo que vivió nuestra hija"

    Reabren el caso de una adolescente gijonesa que se suicidó en abril de 2013 al sufrir acoso escolar. Su madre, Montse Magnien, se muestra "satisfecha". "No buscamos dinero", asegura

     

    OLAYA SUÁREZ

    "Estamos satisfechos porque el caso de Carla no caiga en el olvido, pero queremos llegar hasta el final para que ningún niño ni su familia puedan sufrir lo que nosotros estamos sufriendo". Montserrat Magnien, madre de la adolescente gijonesa de 14 años que se quitó la vida en abril en 2013 tras sufrir acoso escolar, está "relativamente contenta, dentro de la desgracia" por la decisión del fiscal de Menores de Asturias de reabrir el caso por el fallecimiento de la alumna del colegio Santo Ángel y expedientar a dos compañeras por un delito contra la integridad moral, vejaciones e insultos reiterados.

    "No buscamos dinero, lo único que pretendemos es que se haga algo a nivel social y se ponga fin a este tipo de prácticas que por desgracia son habituales", apunta la progenitora al diario 'El Comercio'. La mujer presentó denuncia contra cuatro alumnas del centro educativo, si bien solo han prosperado dos de las imputaciones, ya que una de las supuestas acosadoras era menor de 14 años -y por tanto no tiene responsabilidad penal- y respecto a la otra quedó demostrado que "únicamente había tenido una pelea con la víctima unos seis meses antes de su muerte, sin que esté acreditado que interviniese en los insultos y las vejaciones posteriores", explicaron desde la fiscalía.

    Pero la acusación particular no quiere que la responsabilidad recaiga únicamente en las chicas y pretende hacerla extensible a la dirección del centro educativo. "Es indignante que los padres lleven a sus hijos al colegio pensando que van a estar bien y los profesores y responsables, sabiendo lo que pasa dentro, no hagan nada para poner freno a ese acoso escolar que sufren algunos alumnos", considera Magnien, para quien el caso "está lleno de interrogantes que aún no han sido respondidos".

    Un SMS de pésame

    Desde aquel fatal 11 de abril de 2013 la familia de la alumna no ha vuelto a tener contacto alguno con la comunidad educativa del centro en el que estudiaba la menor. "Lo único que supe de ellos fue a través de un mensaje de texto al móvil que me envió la directora para darme el pésame; no he sabido nada más", dice la madre.

    Según su versión y la de su abogada, Leticia de la Hoz, la progenitora había acudido varias veces a hablar con la dirección para alertar sobre el presunto acoso que estaba sufriendo la joven por parte de varias compañeras, que la insultaban e, incluso, llegaron a agredirla.

    Desde el colegio, semanas después del trágico desenlace y ante las acusaciones proferidas, aseguraron que estaban tratando a la alumna, pero de problemas diferentes al acoso y que tenían que ver con su vida personal fuera del centro educativo. Llevaba meses a tratamiento de un psicólogo en el centro de salud de Puerta la Villa. Su estado de salud mental se debilitó hasta tal punto que hace años y medio optó por arrojarse al mar desde el parque de La Providencia.

    La denuncia interpuesta inicialmente por un delito de inducción al suicidio fue archivada al no poder probarse que los hechos fueran "constitutivos de un delito de inducción al suicidio, pues no existe ninguna base para creer que las menores expedientadas actuaban con la intención de lograr que la víctima se quitase la vida, hecho que pudo venir determinado por la conjunción de muy diferentes factores, cuyo esclarecimiento no compete a esta jurisdicción".

    La nueva denuncia contra la integridad moral -con la presentación de más pruebas incriminatorias- ha vuelto a reabrir el caso por parte de la fiscalía y será ahora cuando la instrucción determine el grado de responsabilidad de las dos imputadas, que podrían ser condenadas con arresto domiciliario, el pago de una multa o, incluso, el internamiento en un centro de Menores del Principado.

    Fuente:

    http://www.elcorreo.com/alava/sociedad/

     

    Otras publicaciones relacionadas:

    http://bitacoraacosoescolarbullying.blogspot.com.es/2014/04/me-van-buscar-nadie-me-va-defender.html

    http://bitacoraacosoescolarbullying.blogspot.com.es/2014/03/agresion-escolar-y-salto-al-vacio.html

    http://bitacoraacosoescolarbullying.blogspot.com.es/2013/04/suicidio-de-una-menor-en-gijon-por-que.html

    lunes, 22 de septiembre de 2014

    “Personalidad frágil” de víctimas de acoso escolar: Causa para archivar denuncias

     

    Manuel Rodríguez G.

    blogfondoLeyendo la siguiente noticia es fácil comprender cuál es la dinámica, realidad y ninguneo de demasiados casos de acoso escolar, Según la noticia, a través de la propia Fiscalía, “El año pasado se registraron en ese territorio (Guipuzcoa) cinco denuncias por acoso escolar y bullying a menores, cuatro menos que el año anterior”. Cinco gravísimas denuncias en toda una provincia frente a un 25% de casos que se calculan en estudios tan acreditados como el informe Cisneros de Araceli Oñate e Oñaki Piñuel. Desconozco la población que atiende esta fiscalía, pero presumo que si tenemos en cuenta el informe Cisneros, el aumento de este terrorismo socio-escolar y las denuncias realizadas, el indicador resultante es muy triste, lúgubre y desalentador: Cinco denuncias frente a nueve del año anterior. Todo un “record” porque a este paso, en un período muy breve de tiempo, habrá que darle la razón al Sistema Educativo que sistemáticamente ha negado que el acoso escolar existiese en nuestras aulas – lo mismo que se ha dicho en tantas y tantas sociedades implicadas.

    Una cosa son los casos que se han tomado inicialmente en consideración tras las oportunas denuncias (5 casos) y otra muy diferente y bastante llamativa, los que por diversas causas no son contabilizados, desestimados e incluso archivados. Por supuesto no son mostrados.

    Llama la atención cuando se dice ““El hecho de que no hubiese testigos directos de tales incidentes, unido a la personalidad frágil de ambas víctimas, aconsejó adoptar la resolución indicada” (es decir archivar la denuncia de esa chica que ha intentado suicidarse varias veces). Lamentable tirar a la basura somatizaciones y secuelas de las víctimas e incluso indirectamente utilizarlas contra ellas para manifestar la “frágil personalidad de la víctima”; es decir usarlas de chivo expiatorio para dar a entender que estas chicas son víctimas de si mismas, dadas sus “débiles personalidades”.

    Si observamos las somatizaciones características de quienes han sufrido acoso escolar, como lo muestran cuestionarios tan prestigiosos y precisos con el AVE (Acoso y Violencia Escolar) de los mencionados expertos Oñate y Piñuel, podemos comprobar que todos esos indicadores reflejan el daño psicológico, demasiadas veces irreparables y miden las secuelas de las demasiadas víctimas de “personalidad débil”; tan débiles parece ser que no es extraño que muchas de ellas piensen en la única salida viable en ciertos momentos: el suicidio inducido. Por desgracia, no pocas lo intentarán. Algunas morirán.

    AVE (Acoso y Violencia Escolar)

    Índice global de acoso: Escala que mide la intensidad de la conducta de acoso y hostigamiento, mediante la frecuencia que la víctima señala que sucede.

    Intensidad de acoso: Indicador de gravedad global que permite establecer la intensidad con que la víctima percibe la situación de acoso.

    Dimensiones clínicas:

    • Hostigamiento: Conductas de acoso escolar consistentes en acoso psicológico, a través de desprecio, falta de respeto y consideración hacia la dignidad de la víctima.
    • Intimidación: Evalúa conductas de acoso escolar que busca amedrantar, apocar o desgastar emocionalmente a la víctima.
    • Integridad: Conductas conducentes a atemorizar mediante amenazas o extorsión contra la integridad física de la víctima o familiares.
    • Coacciones
    • Bloqueo social: Persiguen el aislamiento social o grupal por la marginación impuesta por esta conducta de marginación y bloqueo hacia la víctima.
    • Exclusión social: Busca excluir y marginar cualquier participación de la víctima a través del aislamiento social.
    • Manipulación social: Conductas dirigidas a distorsionar la imagen de la víctima y desacreditarlo socialmente.
    • Agresiones.

     

    Daños clínicos:

    • Ansiedad: Valoración de diversa sintomatología, ligada al cuadro ansioso-depresivo de la víctima.
    • Estrés postraumático: Sensación de peligro inminente, inquietud, nerviosismo y ansiedad de tipo recurrente que da lugar a que algo terrible puede ocurrirle a la víctima.
    • Distimia: Perturbación del humor, manifestado en bajada del tono afectivo, tristeza, desesperanza y estado de ánimo depresivo.
    • Disminución de la autoestima.
    • Flashbacks o reexperimentación intrusiva.
    • Somatizaciones: Presencia de síntomas psicosomáticos en la víctima.
    • Autoimagen negativa: Visión personal deformada de la propia víctima, debida a la propia situación de acoso.
    • Autodesprecio: Se evalúan una actitud de desprecio y odio hacia si mismo, siendo un posible indicador de alerta ante posibles conductas autolíticas.

     

    Ante expectativas como las que se leen no es difícil ponerse en el pellejo de estas víctimas. Víctimas no sólo de los acosadores, sino de quienes debiesen prestarles auxilio y por negligencias, desidia, incomodidad, exclusión y cinismo social miran a otro lado negando crueles realidades y desatendiendo ética y humanamente a estas víctimas. Y ahí entramos todos, obviamente unos más que otros…

    Hablar de personalidades frágiles, particularmente, me rememora antiquísimas sociedades como la de Esparta, donde cualquier “defecto” del individuo se sentenciaba arrojándolo al Monte Taigueto. En nuestra “avanzada sociedad” parece válido el pretender hacer justicia, justificando que el maltrato recibido por las víctimas es consecuencia de sus diferencias (“debilidades”), sean estas genéticas o como consecuencia de un terrorismo denominado acoso escolar.

    Independientemente de la personalidad de cada individuo, NADIE debe ni puede apoyarse en estas reflexiones espartanas. Sencillamente se está usando la justicia como un nuevo Monte de Taigueto; en este caso institucional, donde el golpe nefasto y mortal de la caída será sustituido por la exclusión, desamparo y ostracismo radical y donde la única diferencia quizás sea que “al débil” (por naturaleza o por consecuencia) no se le empuje físicamente sino psicológicamente. Muy mal vamos, me temo…

     

    Una menor víctima de acoso escolar intenta suicidarse tres veces

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    La Fiscalía de Gipuzkoa recoge que la niña era “vejada por su condición anoréxica”

    Una menor donostiarra víctima de acoso escolar ha intentado quitarse la vida por tres veces, según recoge la memoria de la Fiscalía de Gipuzkoa. El año pasado se registraron en este territorio cinco denuncias por acoso escolar y bullying a menores, cuatro menos que el año anterior, aunque en uno de los casos una de las víctimas se intentó suicidar en tres ocasiones. Además, constan también 18 denuncias relacionadas con las redes sociales, la mayoría por insultos y amenazas a través de Tuenti o WhatsApp, de las que únicamente siete dieron lugar a la incoación de expedientes.

    Una de las denuncias por acoso escolar afectaba a dos jóvenes, a las que “se vejaba por su condición anoréxica”, una de las cuales intentó suicidarse mediante la ingesta de pastillas la primera vez, y en otra ocasión, tras declarar ante la Fiscalía, trató de arrojarse al río desde un puente.

    Las diligencias previas de este caso se archivaron “por no quedar suficientemente acreditados los hechos, aunque todo apuntaba a su existencia (insultos, amenazas y aislamiento en el ámbito escolar)”, señala el informe, que se ha conocido esta semana, y que hoy coincide con el décimo aniversario del suicidio de Jokin Zeberio en Hondarribia, víctima del acoso escolar.

    “El hecho de que no hubiese testigos directos de tales incidentes, unido a la personalidad frágil de ambas víctimas, aconsejó adoptar la resolución indicada, dado que de haber habido juicio el resultado probatorio hubiese sido nulo en atención a los expuesto”, precisa.

    Este mismo año, agrega la Fiscalía, ha entrado otro expediente en el que figura que la misma chica ha intentado suicidarse de nuevo mediante la ingesta de pastillas a causas de los insultos y amenazas de los que al parecer es objeto en las redes sociales por parte de otras jóvenes.

    La Fiscalía menciona también otro caso de bullying, esta vez en el centro de menores Azpilikueta de la Diputación Foral, donde tres jóvenes obligaron a ingerir comida de perro a otro compañero de piso con “un grado importante de minusvalía”. La escena, en que se oía decir “tonto, niño de mierda, mira cómo come, voy a potar, qué vídeo más bueno para YouTube”, fue grabada con el teléfono móvil de uno de ellos y subida a esa plataforma de Internet.

    Hay otro expediente relacionado con el caso de un chico al que otros jóvenes rompieron los frenos de la bicicleta y sufrió un accidente de “gran gravedad” que le mantuvo ingresado varios días en la UVI. Los hechos ocurrieron en junio de 2012, pero la causa sigue “viva” por “la tardanza del perjudicado en curar”.

    De los siete expedientes incoados por insultos y amenazas en las redes sociales, el de “mayor relevancia”, destaca la Fiscalía, es el de un menor de 14 años que fue atado a un árbol, al que intentaron bajar los pantalones y grabaron un vídeo que fue difundido por WhatsApp.

    Señala que “de similar gravedad” son unos hechos ocurridos en 2011, que cuando fueron denunciados ya habían prescrito, en los que una joven accedió al ordenador de otra y, tras descubrir sus claves, se apropió de tres fotos en las que estaba desnuda y las distribuyó a terceros por la cuenta de correo.